ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA


Desde Nutrición en Casa, queremos responder a una de las dudas que nos exponéis y más os preocupa.

¿Cuándo comienzo la alimentación complementaria?

¿Qué alimentos son mas importantes incluir? ¿Cuál debo ofrecerle primero?

El Baby-Led-Weaning (BLW) me parece una buena forma de introducir la alimentación complementaria. Si embargo, no es perfecto; como casi todo, tiene sus ventajas y desventajas.

LO QUE MÁS ME GUSTA:

  1. Favorece una alimentación guiada por el hambre y la saciedad del niño, pudiendo evitar así la sobrealimentación y creando hábitos más saludables.
  2. Favorece su desarrollo psicomotor. Los niños hacen de la comida un juego, practican cómo llevarse los alimentos a la boca, hacer la pinza para coger pequeños trocitos, investigan con las diferentes texturas…
  3. Permite la integración en la mesa familiar y les ayuda a entender la comida como un acto social. Muchos padres se preguntan porqué sus hijos comen mejor en la guardería; los niños se comportan diferente fuera de casa (nosotros también), pero además allí comen todos juntos y los niños realizan muchas acciones por imitación. Tal vez la comida sea más difícil pero podemos adelantar un poco nuestro horario de la cena y hacerla todos juntos.
  4. Aprender a diferenciar sabores y a distinguir lo que les gusta y lo que no. Un puré de verduras sabe un poco a todo…y a nada. En cambio, el brócoli cocido sabe a brócoli y el pollo a la plancha, a pollo.
  5. Evita los problemas de transición a los sólidos. Con frecuencia me encuentro con padres en la consulta agobiados poque sus hijos de 2 años apenas comen sólidos y en la guardería ya no les darán puré. Para los que no realizan BLW, conviene que a partir de los 8 meses comiencen a introducir alimentos menos triturados progresivamente y evitar así estos problemas.
  6. Favorece el desarrollo de su autonomía. A menudo los niños son capaces de mucho más de lo que imaginamos, sólo tenemos que darles la oportunidad de que lo hagan.

LO QUE MENOS ME GUSTA:

  1. ¡Es muy sucio! Tal vez no sea el punto más importante, pero sí el que viviréis día a día.
  2. Riesgo de atragantarse.
  3. Riesgo de no obtener todos los nutrientes necesarios. Es cierto que hay niños que pueden no comer suficiente y comenzar a crecer menos o presentar déficit de algún elemento (ej. ferropenia). Por ello es importante contar con la ayuda de un especialista que realice el seguimiento adecuado. Además, debemos mantener lactancia materna a demanda (o artificial si es el caso).

¿Qué ventajas e inconvenientes le veis vosotros?

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